Guía independiente · Actualizada en 2026
Tarifa indexada de luz: cuándo puede interesarte y qué riesgos tiene
Una tarifa indexada de luz traslada a tu factura el precio del mercado mayorista hora a hora, y le suma peajes, cargos, impuestos y el margen de la comercializadora, casi siempre con una cuota fija mensual. Puede ser más barata que una tarifa fija cuando el mercado está tranquilo, pero tu recibo variará cada mes y no podrás presupuestarlo con exactitud.
Qué es una tarifa indexada de luz
En una tarifa indexada, el precio de la energía no está pactado de antemano: se calcula a partir del precio del mercado mayorista (el pool, gestionado por OMIE) para cada hora en que consumes. Sobre ese precio, la comercializadora añade los peajes de acceso, los cargos del sistema, los impuestos y su propio margen de comercialización. Funciona de forma parecida al PVPC, pero en el mercado libre y con las reglas que fija cada compañía.
La consecuencia práctica: pagas la luz casi «a precio de coste» más una comisión. Cuando el mercado está barato, lo notas; cuando se dispara, también.
Cómo se forma el precio: el desglose
Antes de contratar, pide que te enseñen los cuatro componentes por separado:
- Coste de la energía: el precio horario del pool, a veces con un pequeño recargo por desvíos o gestión de compra.
- Peajes y cargos: regulados, iguales en cualquier tarifa. No es donde una compañía puede diferenciarse.
- Margen de comercialización: un céntimo fijo por kWh o un porcentaje. Aquí es donde compites de verdad.
- Cuota fija mensual: un importe por gestionar el contrato, lo consumas o no. Suele estar entre 3 y 8 € al mes.
El término de potencia se factura aparte: el peaje de potencia es regulado, pero en el mercado libre cada comercializadora le añade su margen, así que conviene compararlo también.
Tarifa indexada frente a PVPC
Se parecen —las dos se mueven con el precio del mercado— pero no son lo mismo:
| PVPC | Indexada (mercado libre) | |
|---|---|---|
| Quién fija la fórmula | El Estado (regulada por la CNMC) | Cada comercializadora |
| Quién la ofrece | Solo comercializadoras de referencia | Cualquier comercializadora libre |
| Cuota fija de gestión | No | Habitual (3–8 €/mes) |
| Permanencia | No | Revísala en el contrato |
| Bono social | Compatible | Incompatible |
| Precio del kWh de energía | Fórmula regulada (mercado horario + plazo), publicada por Red Eléctrica | Precio horario del pool + margen de la compañía |
Hay además una diferencia técnica que importa desde 2024: el PVPC ya no repercute solo el precio horario del mercado, sino que lo combina con referencias del mercado a plazo (en 2026, algo más de la mitad del componente de energía), lo que suaviza los picos. Una tarifa indexada «pura» del mercado libre te traslada el precio horario íntegro.
Si el objetivo es pagar el mercado sin intermediarios y tienes derecho al bono social, el PVPC suele ser la opción más limpia. Una indexada tiene sentido cuando su margen y su cuota son muy bajos y te aporta algo extra (app, previsión de precios, servicios).
Tarifa indexada frente a tarifa fija
La elección real para la mayoría de hogares es indexada o fija:
- Indexada: ganas cuando el mercado baja, sigues las horas baratas, no hay sorpresa al alza «pactada»… pero la factura fluctúa.
- Fija: pagas lo mismo cada mes por kWh, presupuestas sin sustos, te protege en una crisis de precios… pero no te beneficias de las bajadas y la compañía revisa el precio (normalmente al alza) en cada renovación anual.
La guía de mejores tarifas de luz tiene un árbol de decisión para elegir según tu perfil.
La trampa de la cuota fija y las comisiones
Riesgos de una tarifa indexada
- Volatilidad. Durante la crisis energética de 2021-2022 el pool llegó a multiplicarse por cuatro o cinco; los recibos indexados de esos meses fueron muy altos.
- Factura impredecible. Dos meses con el mismo consumo pueden costar bastante distinto según cómo esté el mercado.
- Cuota revisable. La comercializadora puede subir su margen o su cuota fija avisando con antelación; conviene revisar las comunicaciones.
- Complejidad. Entender la factura y comprobar que el precio aplicado es correcto exige más atención que en una tarifa fija.
A quién le encaja (y a quién no)
Puede interesarte si…
- Puedes mover lavadora, lavavajillas o carga del coche a las horas baratas.
- Entiendes y aceptas que la factura variará cada mes.
- Tienes colchón para asumir un mes caro sin apuros.
- La cuota fija y el margen de la oferta son claros y bajos.
Mejor evítala si…
- Necesitas saber exactamente cuánto vas a pagar.
- Tu consumo es bajo y la cuota fija pesaría demasiado.
- Tienes derecho al bono social (solo va con PVPC).
- No quieres estar pendiente de revisar el contrato.
Cómo comparar y contratar una indexada
- Reúne tu consumo real. Coge los kWh de tus últimas 12 facturas y tu potencia contratada.
- Pide el desglose completo. Coste de energía, margen por kWh, cuota fija mensual y si hay permanencia o penalización.
- Compara tres escenarios. PVPC, una fija competitiva y la indexada concreta, todos con tu consumo. Usa la calculadora de consumo como punto de partida.
- Revisa la comercializadora. Varias compañías del mercado libre ofrecen tarifas indexadas; en la sección de opiniones de compañías analizamos las principales y por qué sus notas de reseñas no siempre reflejan el servicio.
- Formaliza el cambio. No hay corte de suministro ni obra: el proceso está en la guía de cómo cambiar de comercializadora.
Compara antes de firmar
Estima tu factura con tu consumo real y contrasta PVPC, fija e indexada en la misma pantalla.
Calcular mi facturaVer el árbol de decisiónPreguntas frecuentes sobre la tarifa indexada
¿Qué diferencia hay entre una tarifa indexada y el PVPC?
Las dos se mueven con el precio del mercado mayorista, pero el PVPC es una tarifa regulada: su fórmula la fija el Estado (y desde 2024 combina el precio horario con referencias del mercado a plazo, lo que suaviza los picos), solo la ofrecen las comercializadoras de referencia y da acceso al bono social. Una tarifa indexada del mercado libre la diseña cada comercializadora, que te repercute el precio horario íntegro y añade su propio margen y, casi siempre, una cuota fija mensual. En el PVPC no hay cuota de gestión ni permanencia.
¿La tarifa indexada es más barata que la fija?
Depende del momento del mercado. Cuando los precios mayoristas están bajos, una indexada bien planteada suele salir más barata que una fija. Cuando el mercado se tensiona, la indexada sube y la fija te protege. A cambio de ese ahorro potencial asumes que tu factura variará cada mes y que no puedes presupuestarla con exactitud.
¿Qué es la cuota fija de una tarifa indexada?
Es un importe mensual que cobra la comercializadora por gestionar el contrato, independiente de lo que consumas. Suele estar entre 3 y 8 euros al mes. Si consumes poco, esa cuota puede pesar más que el ahorro en la energía, así que hay que sumarla al coste total antes de comparar con otras tarifas.
¿Puedo tener bono social con una tarifa indexada?
No. El bono social eléctrico solo es compatible con el PVPC, que es una tarifa regulada. Si contratas una tarifa indexada del mercado libre pierdes el derecho al descuento del bono social mientras dure ese contrato.
¿Qué pasa si el precio del mercado se dispara?
En una tarifa indexada, ese aumento se traslada directamente a tu factura del mes siguiente. Ocurrió durante la crisis energética de 2021 y 2022, cuando los clientes con tarifas indexadas y PVPC vieron recibos muy altos. Una tarifa fija habría mantenido el precio pactado durante ese periodo.
¿Cómo sé si una tarifa indexada me conviene?
Encaja si puedes desplazar consumo a las horas baratas, entiendes que la factura variará y tienes margen para asumir un mes caro sin apuros. Antes de contratar, compara con tu consumo real tres escenarios: PVPC, tarifa fija y la indexada concreta que estás valorando, cuota fija incluida.