Ahorro energético

Cuánto consume un horno eléctrico y cómo pagar menos por cada asado

Respuesta rápida, que huele a que tienes algo en el fuego: cuánto consume un horno eléctrico ronda 1,2 kWh por cada hora de uso, contando el precalentado. Un pollo asado son unos 24 céntimos en horario normal; un asado de fiesta de casi tres horas, entre 50 y 90 céntimos según la hora a la que lo metas. Y aquí está el detalle que ningún artículo de comercializadora te cuenta: el horno es de los poquísimos electrodomésticos grandes que no puedes mover a las horas baratas, porque comer tiene hora fija. Así que el ahorro va por otro lado.

Persona metiendo una bandeja con comida en un horno eléctrico empotrado de una cocina moderna
Foto de Polina Tankilevitch en Pexels.

Cuánto consume un horno eléctrico, en vatios y en kWh

Un horno doméstico tiene una potencia nominal de entre 2.000 y 3.500 W. Esa cifra es la suma de todas sus resistencias —la de arriba, la de abajo, el grill— más el ventilador, y es lo que pide cuando funciona a tope. Pero el horno no está a tope todo el rato: solo durante el precalentado y en los momentos en que tiene que recuperar temperatura. El resto del tiempo, el termostato lo enciende y lo apaga para mantener los grados que le has pedido.

Por eso la potencia no te sirve para calcular el gasto. Lo que cuenta es la energía que acaba consumiendo en todo el proceso, y eso se mide en kilovatios hora (kWh), la unidad de tu factura. Como referencia práctica:

Fase Cómo trabaja el horno Consumo aproximado
Precalentado (8–15 min) A plena potencia, sin pausas, hasta llegar a la temperatura 0,3 – 0,5 kWh
Cocción (por cada hora) El termostato cicla: trabaja en torno a la mitad del tiempo 0,9 – 1,1 kWh
Calor residual Apagado, terminando la cocción con la inercia 0 kWh

Juntando las fases, la regla que usamos en todo el artículo es esta: una hora de horno consume del orden de 1,2 kWh, precalentado incluido. Un horno viejo o de clase energética baja se va a 1,5 kWh o más; uno moderno con convección puede quedarse en 1 kWh.

Ese 1,2 kWh por hora es una estimación propia de Tarifa Luz Hoy como escenario medio, no un dato de fabricante. La etiqueta energética europea mide el consumo con una carga estándar y da cifras más bajas (0,7–1 kWh por ciclo), pero ese ensayo es corto y con poca comida dentro; un asado real, con la puerta abriéndose y el horno lleno, gasta más.

Cuánto cuesta cocinar cada plato

Aquí es donde el dato se vuelve útil. Esta es la tabla que las comercializadoras no te ponen, porque implica reconocer que el precio del kWh cambia según la hora en la tarifa PVPC. Usamos tres precios de referencia, con peajes e impuestos incluidos:

  • Valle (00:00–08:00 entre semana, y todo el día los fines de semana y festivos nacionales): ~0,08 €/kWh.
  • Llano (08:00–10:00, 14:00–18:00 y 22:00–00:00): ~0,15 €/kWh.
  • Punta (10:00–14:00 y 18:00–22:00): ~0,22 €/kWh.
Qué cocinas Tiempo (con precalentado) Energía En valle En llano En punta
Pizza congelada o bandeja rápida ~20 min ~0,5 kWh ~0,04 € ~0,08 € ~0,11 €
Bandeja de verduras (sin precalentar) ~45 min ~0,8 kWh ~0,06 € ~0,12 € ~0,18 €
Bizcocho o galletas (con precalentado) ~50 min ~1,1 kWh ~0,09 € ~0,17 € ~0,24 €
Lasaña o gratinado ~1 h ~1,3 kWh ~0,10 € ~0,20 € ~0,29 €
Pollo asado entero ~1 h 20 min ~1,6 kWh ~0,13 € ~0,24 € ~0,35 €
Asado grande de fiesta (cordero, pavo) ~2 h 45 min ~3,3 kWh ~0,26 € ~0,50 € ~0,73 €

Cálculos con el escenario medio de 1,2 kWh por hora de uso (las bandejas sin precalentar rinden algo menos), sin redondear los pasos intermedios. Los precios por franja son medias orientativas del PVPC: el dato oficial hora a hora lo publica Red Eléctrica en e·sios, y el de hoy lo tienes en la portada.

La lectura rápida: cocinar el mismo plato en la punta de las 21:00 cuesta casi el triple que un domingo por la mañana. En un bizcocho hablamos de 15 céntimos de diferencia, calderilla. En el asado de Navidad, de casi medio euro por comida. Multiplícalo por las veces que enciendes el horno en diciembre y ya empieza a notarse.

Cuánto cuesta tener el horno encendido una hora

Directo al grano, porque es una de las preguntas más buscadas: una hora de horno consume del orden de 1,2 kWh contando el precalentado. Eso son unos 0,10 € un fin de semana o de madrugada (tramo valle), unos 0,18 € en horario llano y hasta 0,26 € si cocinas en la punta de mediodía o de noche. La misma hora, según cuándo la enciendas, cuesta entre diez y veintiséis céntimos.

Cuánto gasta al mes y al año

Depende de si eres de horno de domingo o de horno diario. Con un uso normal —entre 8 y 12 cocinados al mes, mezclando bandejas rápidas y algún asado— el horno gasta entre 2 y 5 € al mes, unos 25 a 45 € al año. Va en línea con lo que estiman Naturgy y otras comercializadoras (2,5–3,2 € al mes), con la diferencia de que aquí sabes de dónde sale el número.

Si haces repostería cada semana, batch-cooking en plan bandejas para toda la semana o pan en casa, puedes doblar esa cifra sin despeinarte. Y si el horno tiene quince años y clase energética C o D, súmale otro 30–40 %.

El dato del IDAE El estudio SPAHOUSEC III (IDAE, enero de 2026) cifra en unos 737 kWh al año la energía que un hogar medio español dedica a cocinar, sumando electricidad y gas. Es una parte pequeña del total: la calefacción y el agua caliente se llevan por sí solas el 63 % de la energía del hogar. Pero en una casa de cocina totalmente eléctrica, el horno y la placa son los dos aparatos de más potencia y se reparten el grueso de esos 737 kWh.

Para que la escala quede clara: el horno de un hogar medio cuesta al año menos que un mes de calefacción eléctrica. No es un aparato que haya que vigilar con lupa. Pero como todo, se puede usar mejor.

Por qué el horno no se puede mover a las horas baratas

En este blog repetimos una idea hasta la saciedad: con el PVPC, la forma más fácil de ahorrar es mover el consumo a las horas en que la luz está barata. Funciona con la lavadora, con el lavavajillas, con el coche eléctrico. Programas el aparato para las tres de la madrugada y a dormir.

Con el horno, esa palanca casi no existe, y el motivo es de perogrullo: comer tiene hora fija. La comida se cocina sobre las 13:00–14:00, en plena punta del mediodía. La cena, entre las 21:00 y las 22:00, en la punta de la tarde. No vas a poner el asado a las cuatro de la mañana para comértelo frío doce horas después.

Persona colocando un pavo crudo sobre una bandeja de horno con frutas y hierbas
La cena de Nochebuena entra en el horno a media tarde y se cocina en plena punta de tarifa. La comida del 25, en cambio, cae en festivo nacional: valle todo el día. Foto de RDNE Stock project en Pexels.

Hay una excepción, y merece la pena aprovecharla: los fines de semana y los festivos nacionales son tramo valle las 24 horas en el PVPC, al precio más barato del día. Así que todo lo que sí puedes planificar —el pan, los bizcochos, una tanda de asados o de verduras asadas para congelar y tirar de ellos entre semana— sale mucho más a cuenta hecho en bloque un sábado por la mañana que repartido en cinco cenas de lunes a viernes.

Esa es la primera regla del horno: no es cuestión de a qué hora, es cuestión de cuántas veces lo enciendes. Cada arranque tiene su precalentado, que es el rato que más gasta. Cuantas menos veces arranques, mejor. Puedes mirar las horas baratas de luz de hoy para elegir el mejor momento del finde, pero entre semana lo que manda es agrupar.

Horno, freidora de aire o microondas: cuál para cada plato

El gran debate de las cocinas modernas. La respuesta honesta es que depende de cuánta comida haya que hacer. Para una ración o dos, la freidora de aire gana con claridad: no necesita precalentado y su cavidad es pequeña, así que calienta menos aire para el mismo resultado. Para una mesa de seis, el horno recupera la ventaja, porque la freidora te obliga a cocinar en tandas.

Freidora de aire abierta con la cesta llena de trozos de pollo dorados
Para raciones pequeñas la freidora de aire gasta la mitad que el horno o menos. Para comida de mucha gente, el horno lleno vuelve a salir mejor por plato. Foto de FOX en Pexels.

Con números, para una ración de pollo con patatas (a precio de tramo llano, 0,15 €/kWh):

Aparato Tiempo Energía Coste
Horno (con precalentado) ~35 min ~0,8 kWh ~0,12 €
Freidora de aire ~22 min ~0,4 kWh ~0,06 €
Microondas (solo si vale recalentar) ~6 min ~0,1 kWh ~0,02 €

Ahora bien, si en vez de una ración son cuatro y las metes todas de golpe en el horno lleno, ese mismo horno gasta ~1 kWh (0,15 €) para las cuatro: menos de 4 céntimos por ración, imbatible. La freidora tendría que hacer dos o tres tandas y acabaría gastando parecido, pero con el triple de tiempo y de vigilancia.

La chuleta rápida:

Tu situación Lo que te conviene Por qué
Ración para 1 o 2 personas que cabe en la cesta Freidora de aire Sin precalentado y con menos volumen que calentar
Comida para 4 o más, o una pieza grande Horno, y lleno El coste por plato se desploma si aprovechas todas las bandejas
Repostería, pan, masas con volumen Horno Necesitan el calor envolvente y estable de una cavidad grande
Solo calentar un plato ya cocinado Microondas Gasta una décima parte y tarda cinco minutos

Calcula lo que te cuesta a ti

Mete la potencia de tu horno, tu freidora o cualquier aparato y las horas que lo usas, y te decimos cuánto te cuesta al mes con los precios reales del PVPC. Gratis y sin registro.

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«Horno de bajo consumo»: lo que dice la etiqueta europea

Desde 2015, todos los hornos que se venden en la Unión Europea llevan etiqueta energética por el Reglamento Delegado (UE) 65/2014, que fija una escala de A+++ a D tanto para hornos eléctricos como de gas. La etiqueta no es decorativa: en ella viene impreso el consumo en kWh por ciclo del modelo concreto, y lo da por separado para los dos modos de calentar —arriba-abajo (convencional) y aire (convección forzada)—.

Dos cosas útiles que sacar de ahí antes de comprar:

  • El salto de clase sí importa. Entre un horno de clase A y uno de clase C hay del orden de un 30–40 % de diferencia de consumo para el mismo plato. En un aparato que dura quince años, eso son bastantes asados.
  • El modo aire gasta algo menos que el de calor arriba-abajo, y la etiqueta trae los dos consumos por separado para que lo compruebes. Lo desarrollamos justo abajo.

Lo que no vas a encontrar es un horno que caliente «gastando menos» por arte de magia. Como pasa con los radiadores «de bajo consumo», una resistencia convierte el 100 % de la electricidad en calor y ahí no hay margen. Lo que cambia de un horno a otro es cuánto calor se escapa por la puerta y las juntas, y cuánto tarda en llegar a temperatura. Eso es lo que mide la etiqueta, y es lo único que deberías mirar.

Horno de convección o convencional: cuánto cambia

El modo convección (o «aire», o «ventilador») mueve el calor por toda la cavidad con un ventilador, en vez de dejar que suba y baje solo. Eso tiene dos efectos en tu factura: puedes cocinar unos 20 °C por debajo de la temperatura de la receta y sacar la bandeja un poco antes. La etiqueta energética europea trae los dos consumos por separado, y el del modo aire suele ser entre un 5 y un 10 % más bajo que el de calor arriba-abajo para la misma carga. No es una revolución, pero si tu horno lo tiene, es ahorro gratis en cada uso.

La cifra que importa Al comprar horno, la clase energética de la etiqueta te dice más que cualquier reclamo del cartel. Un modelo de clase A o superior con función de convección gasta en torno a un tercio menos que uno antiguo de clase C para cocinar lo mismo. El precio de compra se recupera solo si usas el horno a menudo.

Diciembre es el mes del horno. El asado de Nochebuena, los canapés, el turrón casero, las galletas de jengibre que este año sí van a salir bien. Es también cuando más búsquedas de «cuánto gasta el horno» hay, porque la factura de enero llega con sorpresa.

Pongamos números a una comida grande. Un asado de dos horas y media a tres gasta entre 3 y 4 kWh —el tope, con la puerta abriéndose cada poco para regarlo—. Si lo cocinas a media tarde del 24, en plena punta, son unos 0,70–0,90 € solo del asado. Súmale la vitrocerámica con tres fuegos encendidos y el microondas descongelando, y el día de cocina se te puede ir a 1,50–2,50 €. Real, pero lejos de «disparar la factura»: en un mes en que gastas 80 o 100 € de luz, la cena de Navidad es un 2 %.

Un truco que no cuesta nada: el 25 de diciembre y el 1 de enero son festivos de ámbito nacional, así que el PVPC está en valle las 24 horas, igual que un domingo. La comida de Navidad del día 25 sale más barata que la cena del 24, que cae en día laborable y en plena punta. Si puedes elegir dónde poner el asado grande, ponlo el día festivo.

Lo que sí mueve la aguja en diciembre es la acumulación: si enciendes el horno doce o quince veces en el mes en vez de las ocho de siempre, ahí está el pico. La defensa es la de siempre: agrupar (haz los polvorones y el bizcocho el mismo día), no precalentar cuando no hace falta y aprovechar findes y festivos, que van a precio de valle.

Siete formas de gastar menos con el mismo horno

Ninguna cuesta dinero y ninguna te obliga a comer peor:

  1. No precalientes salvo para repostería y masas. Para asados, guisos, verduras y gratinados puedes meter la bandeja con el horno frío. Te ahorras los 10–15 minutos que más gasta, y la comida ni se entera.
  2. Apaga 10 minutos antes. El calor acumulado termina la cocción. En un asado largo, puedes apagar hasta 20 minutos antes y dejar que la inercia haga el resto.
  3. No abras la puerta. Cada vez que la abres se escapan 20–25 °C y el horno tiene que recuperarlos a plena potencia. Usa la luz interior y el cristal.
  4. Cocina con el horno lleno. Si lo enciendes para una bandeja, mete dos o tres. Asa las patatas de mañana mientras haces el pollo de hoy. El coste por plato se hunde.
  5. Usa el modo aire si lo tienes. Reparte el calor, permite bajar 20 °C la temperatura y acorta tiempos. Es la función que más ahorra de las que ya tienes.
  6. Elige el recipiente adecuado. El vidrio y la cerámica retienen el calor mejor que la chapa fina, y un molde del tamaño justo calienta menos aire vacío.
  7. Concentra en el fin de semana lo planificable. Pan, bizcochos y tandas de comida para congelar, el sábado o el domingo: todo el día a precio de tramo valle.

Y el patrón de siempre en este blog: cambiar cómo usas el aparato rinde más que cambiar el aparato. Tienes más ideas en la guía para ahorrar luz y, si te interesa el otro gran aparato de la cocina que tampoco puedes mover de hora, en cuánto consume un frigorífico.

Resumen

  • Un horno eléctrico tiene 2.000–3.500 W de potencia nominal, pero con el termostato ciclando gasta en torno a 1,2 kWh por hora de uso, precalentado incluido.
  • Por plato: una bandeja rápida cuesta menos de 10 céntimos, un pollo asado unos 24, un asado grande de fiesta unos 50 en horario llano. En la punta de tarde, casi el triple que un domingo por la mañana.
  • Al mes, con un uso normal de 8–12 cocinados, entre 2 y 5 €; unos 25–45 € al año. Cocinar supone ~737 kWh al año en un hogar medio según el IDAE (SPAHOUSEC III): una fracción pequeña frente al 63 % de la energía del hogar que se llevan calefacción y agua caliente.
  • El horno no se puede mover a las horas baratas: las comidas tienen hora fija y caen en punta. Las franjas aprovechables son los fines de semana y festivos nacionales, que van a precio de valle las 24 horas.
  • Para raciones pequeñas, la freidora de aire gasta la mitad o menos. Para mucha gente, el horno lleno vuelve a ganar por plato. Para recalentar, microondas siempre.
  • La etiqueta energética (Reglamento UE 65/2014, escala A+++ a D) trae el consumo real en kWh por ciclo. Un horno de clase A con convección gasta un tercio menos que uno antiguo de clase C.
  • Lo que más ahorra sin gastar un euro: no precalentar cuando no hace falta, apagar antes, no abrir la puerta y cocinar el horno lleno.

Así que la próxima vez que alguien mire el asado con cara de «esto nos va a costar un riñón», ya tienes la cifra: unos 50 céntimos. El riñón, guárdalo para la calefacción.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto consume un horno eléctrico?

Su potencia nominal está entre 2.000 y 3.500 W, pero no funciona a tope todo el rato: el termostato lo enciende y lo apaga. El gasto real ronda 1,2 kWh por cada hora de uso, contando el precalentado. En energía por plato, una bandeja rápida son unos 0,5 kWh, un pollo asado unos 1,6 kWh y un asado grande de casi tres horas unos 3,3 kWh. A precio medio del PVPC (0,15 €/kWh), eso es entre 8 y 50 céntimos según el plato.

¿Cuánto gasta un horno eléctrico al mes?

Con un uso normal de entre 8 y 12 cocinados al mes, entre 2 y 5 € al mes, unos 25 a 45 € al año. Un uso intensivo, con repostería semanal o batch-cooking, puede doblar esa cifra, y un horno viejo de clase energética C o D le suma otro 30–40 %. Cocinar consume unos 737 kWh al año en un hogar medio, sumando electricidad y gas, según el estudio SPAHOUSEC III del IDAE (enero de 2026): una parte pequeña del total, ya que la calefacción y el agua caliente se llevan el 63 %.

¿Qué consume más, el horno o la freidora de aire?

Para una ración o dos, la freidora de aire: no necesita precalentado y su cavidad es más pequeña, así que gasta la mitad o menos que el horno para el mismo plato. Para comida de cuatro personas o más, o para una pieza grande, el horno lleno vuelve a salir más a cuenta por ración, porque la freidora obliga a cocinar en varias tandas. La regla: freidora para poca cantidad, horno para mucha.

¿Cuánto cuesta tener el horno encendido una hora?

Una hora de horno consume del orden de 1,2 kWh contando el precalentado. Eso son unos 0,10 € si cocinas un fin de semana, un festivo nacional o de madrugada (tramo valle), unos 0,18 € en horario llano y hasta 0,26 € en la punta de mediodía o de noche. Como la comida y la cena caen justo en esas puntas, lo práctico es reservar el horno «planificable» —pan, bizcochos, asados para congelar— para el fin de semana, que va entero a precio de valle.

¿Merece la pena precalentar el horno?

Solo para repostería, pan y masas de hojaldre, donde el golpe de calor inicial cambia el resultado. Para asados, guisos, verduras y gratinados puedes meter la bandeja con el horno frío y ahorrarte los 10 a 15 minutos de precalentado, que es la fase en la que el horno más gasta porque trabaja a plena potencia sin pausas.

¿A qué hora sale más barato usar el horno?

Entre semana, lo más barato es de 00:00 a 08:00 (tramo valle); de 14:00 a 18:00 y de 22:00 a 00:00 el precio es intermedio (llano); lo más caro, de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 (punta). Los fines de semana y los festivos nacionales están en valle las 24 horas. Como la comida y la cena tienen hora fija y caen en horario caro, no puedes moverlas; lo que sí puedes es cocinar en bloque el sábado, el domingo o un festivo todo lo que se pueda congelar o guardar.

¿Consume mucho el horno en Navidad?

Un asado de dos horas y media a tres gasta entre 3 y 4 kWh, unos 0,70 a 0,90 € si lo cocinas en la punta de la tarde del 24. Si además tienes la vitrocerámica con varios fuegos y el microondas en marcha, el día de cocina puede sumar entre 1,50 y 2,50 €. Es gasto real, pero en un mes de 80 a 100 € de factura la cena de Navidad supone en torno a un 2 %. Un truco: el 25 de diciembre es festivo nacional y el PVPC está en valle las 24 horas, así que la comida del día 25 sale más barata que la cena del 24.

¿El horno de convección gasta menos que el convencional?

Algo menos. El modo de convección o aire reparte el calor con un ventilador, así que puedes bajar la temperatura unos 20 °C y acortar el tiempo de cocción. En la etiqueta energética europea aparecen los dos consumos, el de calor arriba-abajo y el de aire, y el de aire suele ser entre un 5 y un 10 % más bajo para la misma carga.